Trás 34 años ejerciendo como abogada matrimonialista en Alicante, hay determinadas afirmaciones que escucho con frecuencia en mi despacho cuando una persona está atravesando una separación o un divorcio. Muchas de ellas se han transmitido de boca en boca durante años y, aunque están muy extendidas, no siempre se corresponden con la realidad jurídica.
Creer en estos mitos puede llevar a tomar decisiones equivocadas que terminen perjudicando los intereses propios o los de los hijos. Estas son cinco de las frases más habituales que escucho y que conviene aclarar:
- “Mi hijo ya tiene edad suficiente para decidir con quién quiere vivir” Probablemente sea una de las afirmaciones más repetidas. Existe la creencia de que, al alcanzar una determinada edad, los hijos pueden elegir libremente si quieren vivir con su padre o con su madre.
Pero la realidad es diferente. La opinión del menor puede ser escuchada por el juez cuando tiene suficiente madurez, pero no resulta vinculante, especialmente antes de aproximadamente los 14 años. Antes de esa edad, su voluntad no suele tener carácter vinculante, mientras que a partir de aproximadamente esa edad, los jueces suelen tenerla más en cuenta, aunque la decisión final siempre se adoptará atendiendo al interés superior del menor y valorando todas las circunstancias del caso. Por tanto, aunque la voluntad del hijo puede ser tenida en cuenta, no significa que tenga la última palabra.
- “Si la vivienda está a mi nombre, me la quedaré”
Muchas personas consideran que la titularidad de la vivienda es el único factor relevante en caso de separación o divorcio.
Sin embargo, el uso de la vivienda familiar no siempre depende de quién figure como propietario. Cuando existen hijos menores, los tribunales suelen priorizar la protección de sus necesidades y circunstancias familiares.
Además, el hecho de que la vivienda haya sido adquirida por uno de los cónyuges antes del matrimonio no implica necesariamente que sea exclusivamente suya, ya que si existe un préstamo hipotecario que se ha ido pagando con cargo a la sociedad de gananciales, pueden generarse derechos a favor de ambos cuando no hay separación de bienes.
Cada caso requiere un estudio individualizado, por lo que conviene evitar conclusiones precipitadas basadas únicamente en quién aparece en la escritura.
- “Si me marcho de casa, perderé todos mis derechos”
Otro mito muy frecuente es pensar que abandonar temporalmente el domicilio familiar supone renunciar a derechos relacionados con la vivienda, la custodia o el patrimonio común.
La realidad es que la situación debe analizarse de forma específica. En algunos casos, abandonar la vivienda puede ser una decisión razonable para reducir el conflicto familiar. En otros, puede requerir ciertas precauciones jurídicas. Por este motivo, antes de tomar una decisión tan importante, es aconsejable consultar con un profesional especializado en Derecho de Familia, como nuestro despacho de abogados de divorcios en Alicante.
- “La custodia compartida siempre se concede”
La custodia compartida ha adquirido una gran relevancia en los últimos años y, en muchas ocasiones, constituye una opción beneficiosa para los menores. Sin embargo, no se concede automáticamente. Los tribunales valoran múltiples factores, entre ellos la capacidad de colaboración entre los progenitores, la implicación previa en el cuidado de los hijos, la proximidad de los domicilios o las necesidades concretas de los menores.
Por tanto, no existe una fórmula automática ni una solución válida para todos los
casos.
- “No necesito asesoramiento porque llegaremos a un acuerdo”
Algunas parejas mantienen una buena relación y consideran que no es necesario acudir a un abogado especialista en divorcios porque todo se resolverá amistosamente.
Sin embargo, incluso cuando existe voluntad de entendimiento, es importante conocer las consecuencias jurídicas de los acuerdos que se van a firmar. Un convenio regulador mal redactado o incompleto puede generar problemas futuros relacionados con pensiones, custodia, gastos extraordinarios o liquidación de bienes.
Contar con asesoramiento jurídico no significa fomentar el conflicto, sino garantizar que los acuerdos adoptados sean claros, equilibrados y seguros para ambas partes.
En conclusión, en los procedimientos de separación y divorcio existen numerosos mitos que pueden generar falsas expectativas o conducir a decisiones poco acertadas. Cada familia presenta circunstancias diferentes y requiere soluciones adaptadas a su realidad concreta.
Como abogado de familia en Alicante, mi recomendación siempre es la misma: antes de tomar decisiones importantes o dejarse llevar por consejos de familiares, amigos o información encontrada en internet, es conveniente recibir asesoramiento profesional. Una orientación adecuada desde el inicio puede evitar muchos problemas y ayudar a afrontar el proceso con mayor tranquilidad y seguridad.